En la actualidad, el transporte público urbano de las grandes urbes de todo el mundo tiene algo en común: la necesidad de ofrecer diversas formas de movilidad. Dado que los usuarios requieren desplazarse de un lugar a otro cómoda y rápidamente, muchas ciudades han optado por mejorar sus sistemas de transporte público, con el fin de ofrecer un servicio sostenible a largo plazo que se adapte a las condiciones sociales y geográficas de cada zona. Para esto, las ciudades migran a sistemas de transporte multimodal donde conviven diversas tecnologías para la movilidad, que permite a los usuarios acceder a toda una red de transporte que los llevará a su destino.

El transporte multimodal se refiere al transporte de carga o pasajeros que hace uso de distintas opciones de transporte integradas de manera efectiva. En el caso puntual del transporte multimodal de pasajeros algunos de los sistemas más reconocidos a nivel mundial son el de Londres, que integra buses, metro y ferris; y el de Hong Kong con trenes, tranvías, buses, minibuses, taxis y ferris. En Colombia se encuentran los sistemas de Bogotá y Medellín.

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Transmilenio (Bogotá) cuenta con una red de transporte superestructurada que busca convertirse en el modelo de transporte público con mayor importancia a nivel mundial, no solo por su sistema de integración de varias tipologías de autobuses, si no por cómo opera para poder satisfacer la demanda de los pasajeros día a día. Para esto, Transmilenio ha dispuesto un eje estructural troncal y a partir de este se integra el SITP (Sistema Integrado de Transporte Público) y el sistema alimentador, cuyo sistema se piensa integrar a futuro con el tren de cercanías y con el metro. Por su parte, el sistema de Medellín integra varias líneas de metro como eje estructurante, líneas de buses (articulados y padrones), cable urbano y recientemente una línea de tranvía.

El atractivo de este tipo de sistemas consiste en la posibilidad de ampliar la cobertura del servicio sumando el alcance individual de cada modo de transporte involucrado en el sistema. Adicionalmente, aumenta su adaptabilidad a los diferentes requerimientos en cuanto a tipos de viajes, frecuencias, condiciones de terreno, etc., con lo cual es posible mantener el nivel de servicio deseado sin incurrir en sobrecostos.

Por ejemplo, en Medellín que es una ciudad ubicada en un valle con más de tres millones y medio de habitantes, y cuya área metropolitana se ha extendido hasta las montañas cercanas, las líneas de cable urbano permiten a quienes habitan en las laderas de las montañas acceder al sistema de metro que atraviesa la ciudad y a su vez a las líneas de bus. Las frecuencias de paso de las telecabinas en estos cables permiten ofrecer un nivel de servicio igual o mejor del que se prestaría con buses y a un menor coste operativo.

Por otro lado, el principal desafío de los sistemas multimodales de transporte de pasajeros radica en la integración de los distintos modos. Esta integración se da en 5 aspectos clave: física, de red, de tarifas, de información, y de instituciones[1].

  • Integración física: ubicación y diseño accesible de las estaciones donde el usuario puede hacer cambio de tipo de transporte.
  • Integración de redes: diseño de las rutas y horarios de cada modo de transporte de manera que se conecte y complemente con los demás en el sistema.
  • Integración de tarifas: unificación del sistema de billetaje o medio de pago (tarjetas electrónicas), o tarifas especiales para usuarios que hagan uso de varios modos en su viaje.
  • Integración de información: estandarización de la información en todo el sistema por medio de una señalización completa, útil y de fácil consulta y comprensión
  • Integración institucional: cooperación y coordinación entre los diferentes operadores/agencias que intervienen en el sistema.

Si bien los 5 aspectos son muy importantes, hay uno que es frecuentemente subestimado: la integración de redes. Más allá del componente físico del diseño de rutas, esta integración implica una coordinación o sincronización de los distintos servicios con el fin de asegurar:

  • El máximo aprovechamiento de la capacidad del sistema integrado
  • Atención adecuada de la demanda
  • Experiencia de usuario agradable en términos de tiempo de viaje y transbordos

Es decir, la integración física debe complementarse con una completa integración de las redes en términos de la oferta. Continuando el ejemplo del sistema multimodal en Medellín, no basta con que exista una estación en la que los pasajeros del metro puedan pasar fácilmente a los buses, sino que además es esencial que los horarios de uno y otro modo se complementen para evitar esperas muy prolongadas de los servicios o congestión de usuarios.

Ahora bien, si se tiene en cuenta que cada modo de transporte varía respecto a los demás en capacidad, velocidad y demanda, planear las interacciones entre los diferentes modos puede ser una tarea de alta complejidad. Goal Systems, en su labor de responder eficazmente a las necesidades emergentes en el sector del transporte con soluciones innovadoras y de alta calidad ha desarrollado dentro de sus herramientas funcionalidades que afrontan el problema de coordinación de horarios o sincronismos, permitiendo a los planificadores en sistemas multimodales de pasajeros modelizar estas situaciones y tenerlas en cuenta en la generación de soluciones optimizadas.

Al generar programaciones lógicas con estas avanzadas herramientas es posible configurar diversos tipos de sincronismos (entre líneas troncales y alimentadoras, entre servicios con tramos comunes), crear múltiples sincronismos para cada línea, establecer criterios para cada punto de conexión, e incluso establecer prioridades entre los sincronismos definidos y respecto a las demás prioridades de cálculo, buscando siempre optimización en sus soluciones.

Medellín hoy día es referente a la hora de hablar de transporte público no sólo en Latinoamérica, sino en otras partes del mundo, gracias al uso de una variedad apreciable de tecnologías de transporte. Sin embargo, estas tecnologías tienen el gran reto de cooperar entre sí, ya que por la gran demanda de pasajeros que tiene el metro, los autobuses, cables y el tranvía deben ayudar a descongestionar el sistema, integrando pasajeros a las diferentes líneas que ofrece el metro y recibiendo pasajero que dejan dichas líneas.

Un sistema de estas dimensiones debe operar con una precisión casi quirúrgica, por tal motivo es importante a la hora de la planificación utilizar herramientas que sean flexibles y a la vez robustas, que ayuden a tomar decisiones para poder cumplir operativamente lo que los usuarios del sistema requieren. Es por esto que Metro de Medellín ha dado un primer paso con la implementación de GoalBus® y GoalDriver® para la programación lógica de buses y conductores en sus líneas de bus, que les permitirá a futuro lograr la integración completa con las demás líneas del sistema.

[1] (Booz Allen, 2012) Integrating Australia’s Transport Systems: A Strategy For An Efficient Transport Future. http://www.infrastructure.org.au/. [En línea] 2012. http://www.infrastructure.org.au/DisplayFile.aspx?FileID=812.

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